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Jueves, 20 Setiembre 2018

Ámsterdam, la puerta a Holanda

Ámsterdam, la puerta a Holanda

Ámsterdam se beneficia de ser la principal ciudad y puerto de Holanda o de los bien llamados Países. Se halla casi totalmente atravesada por increíbles canales que decoran el lugar de una manera única y especial, todos ellos dan lugar a la formación de 90 islas sobre las que se levanta la ciudad, comunicados entre sí por medio de solemnes puentes.

Además de ser uno de los centros culturales y económicos más importantes de Europa, se halla unida por el canal que lleva su mismo nombre, el símbolo de identidad de una ciudad admirada por la belleza de su urbe.

Cuenta la leyenda que hace muchos años atrás unos pescadores se paseaban en una vieja balsa acompañados de su adorada mascota, andaban sin rumbo alguno hasta que sin pensarlo llegaron a la desembocadura de un río llamado Amstel. Entonces, a partir del asentamiento de los sucesivos pescadores se fue formando un pueblo que más tarde se convertiría en una ciudad.

  
Ámsterdam comienza a transitar sus años gloriosos a partir del año 1300, época en la que se proclama con el título de ciudad. Su desarrollo y expansión como tal no dejó de suspenderse y aún continúa hasta la actualidad.

Rápidamente, comienza la expansión en ultramar y en muy pocos años sus flotas ya se encontraban distribuidas por todo el extremo Oriental. Alrededor del 1600 se inicia la construcción de los principales canales que más tarde serían el principal centro de atracción turístico. Junto a ellos la destacada burguesía de la época levantó las mansiones y los edificios más prestigiados y admirables del momento.

La intensa actividad industrial es una de las razones fundamentales por la cual su economía se destaca por ser estable. Los ingresos también provienen de una de las fuentes más importantes para la ciudad, el turismo.

Navegando canales

No hay nada más hermoso que pasear en barco navegando los canales de Ámsterdam, una actividad imperdible para quienes visiten esta ciudad. Muchos de estos fueron completados en el siglo pasado, una tarea muy alejada de la facilidad pero que ha dejado muy buenos beneficios y alegrías a los habitantes.

Estos maravillosos canales son parte de años y años de orgullo arquitectónico. El centro de la ciudad es abrazado por cinco canales circulares denominados “Correa del Canal”. Tres son los más importantes, el Herengracht, el Keizersgracht y el Prinsengracht los cuales fueron conservados para las clases sociales más altas cuya arquitectura era la más rica de la ciudad.

  
En sus alrededores pintorescas mansiones y magníficas casas de todas las épocas sobresalen en medio del paisaje, están muy cercas a la vista por lo que es muy difícil no observarlas con detenimiento. Grandes pasarelas se alzan para dar paso a los peatones que caminan por todas partes, muchos de ello turistas, otros ciudadanos que salen de compras o simplemente se dirigen a sus respectivos lugares de trabajo. En la ciudad reina la tranquilidad y esta se vuelve aún más intensa al pasear en los tantos barcos que se encuentran a disposición de aquellos que deseen dar una vuelta.

Los colores de las aguas van adquiriendo distintas tonalidades según la época del año. Pero sólo dos estaciones son las más características. Durante el otoño, los árboles cambian su tiñe haciendo que los canales se vena dorados debido a la coloración de las hojas. Durante el invierno, el frío se hace sentir y las bajas temperaturas son la principal causante de que las aguas se congelen hasta adquirir capas bien gruesas. La gente alegre sale con sus patines a disfrutar días enteros patinando sobre los canales en medio de una suave niebla que se apodera de la ciudad.

El gran paisaje que nace a partir de los distintos canales ha sido fuente de inspiración de numerosos y reconocidos artistas que han demostrado su perfecto conocimiento de las artes plásticas.
 
Existen numerosos barcos que se alquilan para recorrer toda la zona, también están disponibles aquellos a pedal o las también llamadas bicicletas de agua, algunos de ellos poseen excursiones extensas hasta de cuatro horas con comidas incluidas, mientras que otros sólo realizan un recorrido generalizado. Los precios varían entre 4 y 70 euros dependiendo de la excursión, las edades de quienes deseen participar de la misma y de las horas que dure el trayecto.

Recorriendo las calles de Ámsterdam…

El casco histórico es un semicírculo ubicado en el centro de la Estación central, a partir de este se van expandiendo una serie de calles y canales concéntricos que dan cuenta de la expansión que ha experimentado la ciudad a lo largo de los años. Esta estación es el transporte más importante de Ámsterdam dado que es el que comunica a la ciudad con otros lugares destacados. En oposición se halla la estación más grande de tranvía, medio muy práctico para recorrer la ciudad dado que los autos están prácticamente restringidos, de todos modos es mejor recorrerla a pie.

La principal plaza de la ciudad denominada Dam, es el punto de referencia del centro histórico. En frente de la misma se alza una maravillosa escultura llamada “Liberación Nacional”, un símbolo de la humanidad doblegada y víctima de los desastres de la guerra. Del otro lado de la plaza se continúa el trayecto visitando las calles más comerciales e importantes de la ciudad, entre ellas, Kalverstraat y Rokin, allí puedes realizar cualquier tipo de compras. Muy cerca se ubican monumentos arquitectónicos muy reconocidos en la ciudad tales como el Palacio Real y la Iglesia Nueva o Iglesia de Santa Catalina.

Existen cantidades de grandes y verdes plazas preparadas para disfrutar de un excelente día dado que se llevan a cabo numerosas actividades al aire libre, muy propias tanto para niños como para adultos. Existen infinitos jardines ocultos perdidos entre los edificios, uno de los más conocidos es el llamado Begijnhof. Este patio data de muchos años, probablemente sea el más antiguo, anteriormente era un gran convento habitado por el Bejines, una orden católica. Alrededor se ubican una serie de inmensas casas que parecieran que estuvieran cumpliendo el deber de protegerlo.

La casa de Ana Frank es una atracción imperdible, ubicada en el barrio de Westerkerk, el edificio conserva el diario que escribió la joven, hoy traducido en más de 50 idiomas. Es la perfecta muestra interesada por la increíble historia que vivió en su pasado, al intentar escapar de la deportación durante la ocupación Nazi.

Ámsterdam se caracteriza por ser una ciudad cultural y como tal conserva varios museos que tratan temáticas para todos los gustos. Entre ellos la famosa casa-museo de Rembrandt donde se exhiben todas sus obras acompañadas de otros artistas de renombre.

Muy recomendado es el museo estatal Rijksmuseum, considerado la joya del patrimonio cultural de Holanda. El edificio de arte e historia más importante de los Países Bajos se ubica en la distinguida plaza Museumplein y alberga infinitas colecciones de las más maravillosas expresiones artísticas tale como esculturas y pinturas.

El siguiente elegante museo, digno de ser admirado, corresponde al famoso Vincent Van Gogh, se exhiben excelentes muestras del increíble arte despertado en las manos de este artista. Una última mención es el Museo Marítimo, una verdadera belleza natural. Como estos existen otros tantos muy interesantes que están disponibles para los viajeros interesados por el aspecto cultural de la ciudad.

 Ámsterdam está preparada para todos los gustos, un barrio peculiar está a la espera de las visitas y se trata del llamado “Barrio Rojo”. Una inmensidad de luces rojas y un poco de alboroto lo identifican a lo lejos. La mayoría de las personas que desconocen el lugar, se acercan curiosas, de mirar las mujeres que se exhiben detrás de grandes vidrieras a la oferta de una conveniente propuesta.

Para aquellos amantes de la cerveza, la ciudad posee la fábrica de una de las marcas mundialmente más reconocidas, Heineken. De elaboración puramente holandesa, este edificio realiza sucesivas visitas guiadas en las cuales se comenta el proceso de fabricación y todo lo que está relacionado con la empresa, acompañado de la satisfacción de poder degustar la apreciada bebida.

La noche holandesa

La vida nocturna es interminable. Ámsterdam se prepara cada noche para brindarle al viajero momentos inolvidables. En el centro y a los alrededores de las plazas principales se ubican una gran cantidad de bares y restaurantes que ofrecen un excelente servicio. Debes tener en cuenta que los holandeses acostumbran comer temprano por lo que la mayoría de estos lugares cierran temprano, no así los fines de semana, días en los que el cierre se realiza unas horas más tarde de lo acostumbrado.

La gastronomía es imperdible, se elaboran deliciosos platos con ingredientes muy variados para que de esta manera se pueda abarcar los gustos de todas las personas. Así, puedes degustar todo tipo de cocina internacional y elegir entre las comidas que sean de tu agrado.

 Luego de disfrutar de una muy buena comida, puedes realizar una mini caminata por el centro, recorrer los distintos negocios que ofrecen artículos y objetos muy lindos, admirar el paisaje de la ciudad iluminada, todo ello reflejado en el agua de los canales o por qué no, entablar conversación con algún ciudadano holandés que también se encuentre de paseo. Las grandes casas de café, puede ser otra opción. Estos lugares invitan a sus clientes con deliciosos y diversos sabores de cafés, algo muy original y especial para ser probado sobretodo aquellos que no gustan de las infusiones.

El programa nocturno continúa con diversión hasta que amanezca en las increíbles discotecas que se distribuyen a lo largo de la ciudad. En Rembrantplein y Leidszeplein se concentran la mayoría de estos espacios colmados de eterna fantasía. Debes tener en cuenta que en los lugares nocturnos, se observa con precaución la vestimenta de quienes ingresan al edificio por lo que conservar una buena imagen es recomendable para no enfrentarse con un momento amargo.

Ámsterdam es hermosa tanto de día como de noche, la magia y el encanto se apoderan de la ciudad para convertirla en única e inolvidable, ya que se beneficia de todas las ventajas que proporciona una gran ciudad y a la vez, de toda la pasividad que brinda un pequeño pueblo.

Información Ámsterdam

Cuándo ir
Para conocer Ámsterdam, cualquier época del año es propicia para disfrutar de unas increíbles vacaciones. Las estaciones del año son bastantes marcadas aunque en ciertos días el cielo amanece totalmente cubierto de nubes grises que permanecen hasta el anochecer. La nubosidad es muy común a excepción del verano, época en que el sol brilla sin cesar.

Durante el otoño, la ciudad adquiere los colores propios de la estación. El ambiente se vuelve muy agradable, las hojas de los árboles cambian por una mezcla de marrones y verdes, que reflejados en los canales, hacen que estos se tornen dorados.

Cómo llegar
Llegar a Ámsterdam es muy fácil, por su ubicación es posible acceder por medio de cualquier transporte ya sea automóvil, tren o avión.

En automóvil: La ciudad se encuentra prácticamente conectada con España con distancias no muy extensas. Desde Madrid hay un recorrido de 1.700 Km., desde Barcelona el camino es un poco más corto con 1.500 Km., mientras que desde Bilbao, el trayecto es de 1.400 Km. Todas las distancias son aproximadas, éstas pueden variar más o menos en pocos kilómetros.

En tren: El tren se caracteriza por ser un transporte moderno y rápido, es uno de los más utilizados por los turistas dado que sus redes se encuentran conectadas con todo el continente europeo y su costo es menor que cualquier otro. Para llegar a Ámsterdam no existe una conexión directa, es necesario hacer trasbordo en París y desde allí dirigirse hasta la estación del norte, desde donde salen los trenes desde muy temprano a la mañana.

En avión: Los vuelos arriban en el aeropuerto que lleva el nombre de Schiphol, se ubica a 15 minutos de la capital de los Países Bajos y desde allí se encuentra habilitado el tren que se dirigen hacia la Estación Central de Ámsterdam, otra opción es tomar el autobús o bien un taxi (esta última alternativa es la más cara). Se realizan vuelos directos desde diversos destinos. Las compañías que ofrecen un servicio más frecuente, son las holandesas KLM, Iberia, Transavia, entre otras.

Moneda
La moneda vigente en Holanda es el Euro, como en el resto de los países de la Unión Económica Europea. El cambio se realiza en los bancos u oficinas de cambio distribuidos por todo el centro urbano. Los bancos holandeses también realizan cambios de cheque de viajeros.

Pasaportes
Los ciudadanos que pertenecen a los países de la Unión Europea, sólo necesitan del documento de identidad (DNI) para estancias inferiores a 3 meses. El resto de los viajeros deben consultar con el consulado correspondiente a su país para adquirir una mayor información.

Propinas
El servicio de propina es bastante importante para los holandeses, el pago de este servicio ya está incluido en la mayoría de los restaurantes, hoteles, taxis, entre otros. El porcentaje varía, pero generalmente es del 10% del total de la factura a pagar.

Datos útiles
La seguridad es excelente, la policía se encuentra en todos lados a disposición de los turistas. Aunque el idioma oficial sea el holandés, todos ellos dominan perfectamente el inglés al igual que la mayoría de los ciudadanos. Para adquirir más información turística o sobre lo que se necesite, puedes dirigirte a las oficinas de turismo, la atención es muy buena. Una de estas oficinas se encuentra en la Estación Central de Ámsterdam.

http://www.viajeros.com/article137.html

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